Invertir en los mercados inmobiliarios
emergentes de la Europa del Este es una alternativa de inversión al
mercado inmobiliario español y a la inversión en
bolsa y otros activos financieros.
Es un buen momento para invertir,
dados los precios actuales, el déficit de stock de vivienda
(estimación de más de 9 millones de viviendas por
construirse para equipararlos a la media europea), las expectativas
de revalorización y las rentabilidades existentes.
Existen países en distintos grado de desarrollo y con
diferentes características (nivel de madurez, nivel
de riesgo, expectativas económicas, diferencias culturales, etc.), por
lo que es importante conocer bien el mercado y las particularidades
de cada país antes de invertir (a nivel general y a nivel
inmobiliario en particular).
Existen distintas alternativas de inversión (mercados y productos)
a considerar en función del importe de la inversión a realizar,
los objetivos, el nivel de riesgo y los plazos de inversión.
Es necesario evaluar bien la forma de inversión en función
de aspectos legales, fiscales, plazos, etc. (ej. inversión como particular
vs. constitución de una sociedad local).
Es importante planificar bien la inversión para reducir
costes operativos y fiscales cuando se realicen plusvalías.
Es fundamental contar con el
asesoramiento y acompañamiento de un experto que conozca
los mercados locales y tenga la capacidad de gestionar todos
los aspectos del proceso de inversión y la eventual desinversión.